Me dijeron que era uno de los lugares mas enigmáticos de mi país y porque no ir...? Pero comienzo con decirles que mi primera visita fue por trabajo, solo que no te das cuenta que estas trabajando porque es placentero estar allí, fue tanto mi afinidad y conexión que creo que el destino me hizo volver unas tres veces más por trabajo y una cuarta vez por placer.
Es un viaje que debes vivir de manera pausada, para llegar puede que tardes horas y que pienses que llegarás al fin del mundo, no suena tan loca esta idea, ya que en las noches pareciera que tocaras el cielo o que las estrellas bajaran hasta ti.
Para mi solo recordar me hace querer volver una y otra vez, ese viaje en carretera, de hecho es mejor en carretera si eres aventurero, miras a los lados y solo vez explanadas infinitas de color verde y en algunos puntos de ella, puedes descansar y ver hermosas cascadas que parecieran salieran de la nada en medio de la nada.
Los llamados Tepuyes también hacen su aparición durante el trayecto, cuando viajaba normalmente llegaba en horas del amanecer y puedo decirle que AMANECER digno de ser admirado con detenimiento, y con el cuál te entusiasma a querer ver mucho más y recorrer mucho más de este hermoso lugar.
Una de nuestras paradas fue en San Francisco de Yuruaní, donde tome mi café con una linda vista panorámica de un lugar muy silencioso por las mañanas, donde pobladores de esta comunidad indígena te saludan con mucho cariño y te reciben como en casa.
Es un punto muy importante donde muchos turistas realizan una parada para comer, o hospedarse y también desde acá puedes tomar excursiones.
Mi viaje continuó hasta llegar a Santa Elena de Uairén, lugar en el cual desde que llegue hice muchas amistades, que cabe decir que cuando vienen a Caracas soy la guía de turismo, creo no tendría aún así como agradecerles a ellos por ser los mejores guías de turismo en su tierra, conocedores de plantas medicinales, de supervivencia, del tiempo, del respeto y de sus ancestros.
En un proximo post estaré hablando de Santa Elena de Uairén y de la Comunidad Indígena de Maurak.


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